Historia del crédito · 1958
Fresno, 1958: cuando un banco envió 60.000 tarjetas de crédito que nadie había pedido
Un lanzamiento por correo en una ciudad californiana explica por qué hoy desconfiamos de las ofertas que llegan sin que las busquemos.
01 · ORIGENUn buzón, una ciudad, una tarjeta
En septiembre de 1958, Bank of America lanzó en Fresno, California, una tarjeta de crédito llamada BankAmericard. Lo que la hizo célebre no fue el producto sino la forma de repartirlo: unas 60.000 piezas de correo, cada una con una tarjeta y una línea de crédito de 500 dólares, llegaron a residentes de la ciudad sin que ninguno la hubiese solicitado. La operación pasó a la historia con un nombre propio: el «Fresno drop».
02 · CONTEXTO HISTÓRICOEl problema del huevo y la gallina
La lógica del lanzamiento era la de cualquier red: una tarjeta solo sirve si muchos comercios la aceptan, y los comercios solo la aceptan si muchas personas la tienen. Repartir tarjetas en masa resolvía de un golpe el lado de los consumidores. En unos diez meses, más de un millón de BankAmericards se habían enviado por correo en California, y con los años el sistema derivó en la red que hoy se conoce como Visa.
La expansión, sin embargo, fue costosa. Según un recuento divulgativo de Mental Floss, en los primeros tiempos del programa el 22 % de los pagos estaba en mora, hubo fraude con tarjetas robadas y comercios deshonestos, y la tarjeta perdió unos 20 millones de dólares en su primer año; el responsable del proyecto, Joe Williams, renunció un año después del lanzamiento. Son cifras de divulgación, no de auditoría, y esa fuente aclara que el porcentaje de mora no se refiere solo a Fresno.
Con el tiempo, la legislación estadounidense terminó prohibiendo el envío de tarjetas de crédito a quien no las hubiera pedido, en el marco de la Truth in Lending Act y sus enmiendas de comienzos de los años setenta.
Para tu gasto de hoy
Las ofertas de crédito preaprobadas siguen existiendo. Cuando llega una que no buscaste, vale la pena preguntarse quién la necesita más: quien la recibe o quien la envía. Una pausa de dos días antes de responder a cualquier oferta es un hábito barato y reversible.
Nota de rigor: este artículo tiene carácter histórico y educativo. Las cifras y fechas provienen de las fuentes listadas y pueden diferir de otras publicaciones; si encuentras un error, escribe a contacto@cuentixprovi.blog y se corregirá de forma visible. No constituye asesoramiento financiero.
Fuentes consultadas
- WBEZ, «The Fresno Drop». https://www.wbez.org/stories/the-fresno-drop/2737ff79-e418-4561-93dc-d08bf61f9551. Se usó para: fecha, número de tarjetas, línea de crédito, expansión en California y relación con Visa.
- Mental Floss, «The Disastrous Story of the First Credit Cards». https://mentalfloss.com/article/63342/disastrous-story-first-credit-cards. Se usó para: mora, fraude, pérdidas del primer año y salida del responsable del proyecto.
Para profundizar (lecturas citadas, no consultadas directamente salvo que se indique)
- Ley federal estadounidense Truth in Lending Act (1968) y sus enmiendas de 1970, sobre el envío de tarjetas no solicitadas. No consultada directamente para este texto: contrastar con el texto legal vigente.